Un complemento del estudio que ayuda a "crecer como persona"

Estudiantes, graduados y staff de la UM participaron de la última salida de Ollas. Para el segundo semestre, el VUM planifica otras actividades
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“¡Ni la lluvia los detiene!”, fue la reacción de una de las más de 20 personas que pasaron la noche debajo de un techo en 18 de Julio (entre Minas y Magallanes) al ver llegar a un grupo de universitarios con platos con guiso. El coordinador general del Voluntariado de la UM (VUM), Gastón Rosano, contó que a las salidas de Ollas durante el primer semestre de 2018, asistieron hasta 75 estudiantes por encuentro. La noche del 25 de julio fue la última de este año. La lluvia era intensa, pero no fue excusa para que varios estudiantes —entre ellos alumnos internacionales— y graduados se reunieran a cocinar y salieron a repartir platos con comida caliente.

Entre los primeros estudiantes que llegaron a la cantina de la UM para la última salida de Ollas, estaba Nicole Collet, que empezó este año Dirección y Administración de Empresas y la Tecnicatura en Gestión de Negocios Gastronómicos, aunque el segundo semestre viajará a Alemania para cursar la carrera gracias a una beca de una fundación. Opinó que esta experiencia ayuda a “conocer la realidad” y es complementaria al estudio: “Cuando estudiás, en paralelo tenés que desarrollarte como persona y realizás otras actividades, especialmente las de ayuda social —y también otras que ayudan a conocer el mundo— que son muy enriquecedoras”.

Entre los asistentes, se descubrían idiomas y acentos de otros países: los de estudiantes internacionales que habían llegado a Uruguay hacía pocos días y decidieron salir a repartir comida a pesar de la lluvia intensa. Justin Starreveld es holandés y llegó a la UM para un intercambio en la Facultad de Ciencias Empresariales y Economía. Contó que decidió participar para poder ayudar, para conocer a personas nuevas y pasar tiempo con su buddy. A través del programa de buddies, alumnos de la UM acompañan a uno de los universitarios extranjeros que estudian en la Universidad durante un semestre. Su buddy es Andrés Rivero, estudiante de Economía. Había participado más de una vez en Ollas. “Como economista, tratás de ayudar a las personas y es necesario el contacto para conocer la realidad”, aseguró.

Luego de cortar verduras, llega un momento de espera mientras el guiso se cocina. Durante ese tiempo, algunos expositores hablaron cada día a los estudiantes sobre temas vinculados al objetivo de la actividad. Los encargados de estos encuentros fueron Teresa Pieri; Chespi, de “Sembradores”; y Felipe Silva y Juan José Malvárez, de “Luceros”.

Para el segundo semestre, el VUM programa otras actividades. El 11 de agosto, en el marco del día del niño, los voluntarios llevarán comida y regalos al centro Cadi y festejarán con niñas del hogar Hermanas Vicentinas en la sede de Facultad de Ingeniería. En setiembre habrá una jornada de pintura por el día. En octubre, una jornada de encuentro y, en noviembre, los participantes armarán y repartirán canastas navideñas. Además, como en otros años, colaborarán con el McDía Feliz y, por primera vez, participarán en la actividad “Megastrogonoff” de Fundación Corazoncitos.