Proyecto bienestar animal, persona humana y cultura, facultad de Humanidades y Educación de la UM

Proyecto Bienestar animal, persona humana y cultura

El Proyecto Bienestar animal, persona humana y cultura, perteneciente a la Facultad de Humanidades y Educación (FHUMyE) de la Universidad de Montevideo, inició sus actividades en 2019, con la misión de impulsar agentes promotores y sensibilizadores del bienestar animal y la tenencia responsable.

El Proyecto cuenta con el patrocinio de la Fundación Elena y Ernesto Benedek.

El programa impulsa en la Universidad de Montevideo la investigación, formación y el servicio a la sociedad sobre el bienestar animal, especialmente de las mascotas, en relación con la vida de la persona humana y su cultura.

 

 

En las últimas décadas del siglo pasado, los problemas medioambientales pusieron de relieve la responsabilidad que implican las acciones humanas (industriales, tecnológicas y comerciales) en el cuidado de los recursos naturales y de las diferentes especies que pueblan nuestro planeta. A partir de esto, se comenzó a percibir un cambio en conceptos claves relacionados con la ecología, la biodiversidad, el desarrollo global, el cuidado de la naturaleza y del planeta en general. Además, se han desarrollado propuestas técnicas para paliar los efectos negativos de la intervención humana y leyes para prevenirlos.

Las actividades técnicas y legislativas que se han hecho en pos de la mejora de la vida de nuestro planeta han producido algunos beneficios; sin embargo, se necesita un plateo que vaya a la raíz de esta cuestión para generar un cambio cultural que tenga efectos duraderos. Se requiere de un giro en la perspectiva: «la humanidad no podrá hacer frente a la crisis ambiental, y quizás no podrá sobrevivir a ella a menos que se opere un cambio amplio y eficaz de sentimientos y actitudes» [1]. Es necesario reconocer la delicadeza de la naturaleza, es decir, su fragilidad, riqueza y peculiaridad, notar que es «algo que debe ser apreciado» [2]. El mundo, y en particular los seres vivos, no se reduce a mero material productivo, sino que contiene una bondad intrínseca que debe custodiarse.

Para esto se requiere, entre otras cosas, una concepción más integral de la vida de nuestro planeta.

"Porque todas las criaturas están conectadas, cada una debe ser valorada con afecto y admiración, y todos los seres nos necesitamos unos a otros. Cada territorio tiene una responsabilidad en el cuidado de esta familia, por lo cual debería hacer un cuidadoso inventario de las especies que alberga en orden a desarrollar programas y estrategias de protección, cuidando con especial preocupación a las especies en vías de extinción" [3].

En este contexto, la vida animal tiene un papel fundamental por la mayor semejanza con la especie humana y los vínculos que se han establecido en las distintas culturas. Y aunque se aprecia una creciente toma de conciencia con respecto al valor de los animales, aún faltan ámbitos académicos de reflexión y formación sobre esta temática para que la sensibilización cada vez más generalizada esté acompañada de fundamentos sólidos.

La Organización Mundial de Sanidad Animal (OIE) sostiene que el bienestar animal refiere al «estado físico y mental de un animal en relación con las condiciones en las vive y muere» (Código Terrestre, art. 7.1.1). De allí la posibilidad de establecer los derechos y obligaciones del hombre para con ellos, en orden a una tenencia responsable. Esto último significa que se les debe brindar un «trato adecuado a su especie y raza», como establece la Ley n° 18471 (art. 9), promulgada en Uruguay en 2009. Esta caracterización general manifiesta un modo de entender al animal, el contexto y el ser humano que debe ser analizado académicamente.

Desde el punto de vista conceptual, la referencia al hombre es ineludible. No solo porque es una especie más que interviene en el medio, sino porque la cuestión del bienestar animal solo se plantea como temática de reflexión para la persona. Como recuerda Pieper [4], el biólogo von Uexküll sostuvo que el campo de relación de los animales está limitado a su «mundo circundante» (Umwelt), es decir, a lo que afecta su subsistencia. En cambio, el hombre está abierto a la totalidad de lo existente, por lo que, propiamente hablando, solo él tiene «mundo» (Welt). De allí que solo el hombre pueda preguntarse por la vida de otras especies y asumir responsablemente su vinculación y cuidado. Por esto, la cuestión del bienestar animal solo puede entenderse desde una perspectiva que integre a la persona humana y le reconozca sus particularidades.

Por otro lado, es fundamental considerar que el modo en el que el hombre se vincula y entiende a los animales está integrado en la cultura en la que se encuentra. Los valores, tradiciones, estilos de vida, desarrollos tecnológicos, propuestas educativas y de salud, la legislación, etc. propios de cada lugar afectan nuestra perspectiva sobre la vida animal. Esto no se puede eliminar y abre la tarea de pensar los rasgos culturales para discernir qué elementos deben permanecer y cuáles deberían modificarse para llevar una vida integral más plena.

Por lo dicho, la relevancia actual que tiene la cuestión del bienestar animal, la persona humana y la cultura es una oportunidad para la Universidad de Montevideo. Puede permitir aportar desde su identidad a una temática que tiene plena vigencia en Uruguay y que reclama una reflexión seria para entenderla más profundamente y evitar perspectivas sesgadas.

Fotos de cuidado animal
[1] Christopher Derrick, La creación delicada: Una contribución cultural contra la destrucción del ambiente, trad. Por Pilar Labadía (Madrid: Ediciones Encuentro, 1987), 100.
[2] Christopher Derrick, La creación delicada…, 119.
[3] Francisco, Laudato si’ (Vaticano: Editorial Vaticana, 2015), 42
[4] Josef Pieper, El ocio y la vida intelectual (Madrid: Rialp, 1997), 105-107.

Fernando Otero UM
Dr. Fernando Otero
Coordinador del área de Formación docente de la Facultad de Humanidades y Educación 

Fernando Otero es doctor en Medicina y Tecnología Veterinaria por la Udelar y magíster en Educación por la Universidad de la Sabana, Colombia. Trabajó como profesor en el área de Ciencias biológicas en colegios de Colombia, Paraguay y Uruguay. Ocupó cargos directivos en colegios de Montevideo y Punta del Este. Ha publicado dos libros de claro perfil educativo: "Adolescentes del s. XXI: historias de padres" y "La adolescencia, un puente para recorrer: historias de alumnos y una novela enmarcada dentro de la literatura juvenil". Entre sus intereses destacan la gestión de centros educativos, la antropología filosófica y la investigación educativa.

Pablo García UM
Dr. Pablo García
Director del Departamento de Filosofía

Es Doctor en Filosofía por la Universidad de Navarra (España), a través de la obtención de una beca de la Fundación Carolina, y profesor y licenciado en Filosofía por la Pontificia Universidad Católica Argentina. Su línea de investigación son la filosofía de la mente y la fenomenología. Ha publicado y presentado investigaciones en diversos ámbitos internacionales, como Italia, España, Suiza, Chile, Perú y Argentina.

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Áreas de desarrollo

Las áreas de desarrollo del proyecto son la investigación, la formación y el servicio a la sociedad. Cada área tiene sus particularidades sin ser compartimentos estancos, por lo que se promueve la retroalimentación entre cada una de ellas.

 

La investigación tiene como foco de reflexión el bienestar animal, la persona humana y la cultura en la que se inserta. Dado que esta cuestión interpela a investigadores de distintas áreas, se promoverá un enfoque interdisciplinar, dando lugar a diversos saberes, como educación, psicología, psiquiatría, medicina, enfermería, economía, derecho, sociología, psicomotricidad, comunicación, historia, filosofía, teología, entre otras. Los objetivos de esta área son: fortalecer la comunidad de investigadores de la UM y promover el estudio en torno a la temática del proyecto.

Actividades

  • Publicaciones bianuales.
  • Concurso de investigación interno para profesores de la Universidad (uno por año).
área investigación bienestar animal

 

El área de formación está orientada principalmente a los alumnos de la UM. Tiene como objetivo brindarles las herramientas cognitivas para entender las particularidades de la vida animal y personal, y promover una conducta ética acorde.

Actividades

  • Implementación de talleres y cursos de formación para las carreras de Magisterio y Magisterio Bilingüe.
  • Curso corto sobre competencias socio emocionales y el cuidado de las mascotas.
área formación

 

El servicio a la sociedad se realiza desde la identidad de la institución como comunidad académica. Tiene como objetivo aportar una reflexión seria y sensibilizar sobre el bienestar animal y tenencia responsable en vínculo con la persona, más allá del ámbito de la UM. 

Actividades

  • Dos charlas anuales con especialistas en el tema.
  • Difusión de las publicaciones que surgen como fruto de la investigación.
  • Promoción del trabajo en conjunto con el Municipio CH para la protección de animales, especialmente mascotas. La UM firmó un convenio con el Municipio CH para realizar trabajos de colaboración en estas áreas.
  • Gestión de uno de los concursos de ensayos para alumnos de secundario de la FHUMyE.
Servicio a la comunidad