Cristina Chiusano participará en un podcast internacional sobre la diversidad y tolerancia cultural

El proyecto surgió como una colaboración con la Universidad de Hertfordshire, bajo el programa Erasmus+
Cristina Chiusano participará en un podcast internacional sobre la diversidad y tolerancia cultural

La PhD (c) Cristina Chiusano, directora de la Maestría en Lengua Inglesa y Educación Intercultural Bilingüe (MELBE) de la UM, colaborará en una serie de podcasts dedicados al análisis de los acentos considerados estándar en la lengua inglesa y la tolerancia sobre el acento extranjero, que funciona como un anclaje sociocultural y marca identitaria.

La iniciativa, que trata sobre la diversidad cultural y descolonización, se concretó durante el viaje de Chiusano a la Universidad de Hertfordshire, bajo el programa Erasmus+, donde se reunió con la coordinadora del Departamento de Student Success de la Universidad de Reino Unido, Mag. Sara de Sousa.

“Ambas exploramos aspectos que tienen que ver con la diversidad y tolerancia cultural; yo lo estudio desde el punto de vista de la pronunciación”, recordó y explicó que acordaron trabajar de manera colaborativa. De esta manera, Chiusano se comprometió a participar en el proyecto de un podcast y Sousa a dictar el taller “Diversifying and Decolonizing” que iniciará en setiembre y se dirigirá a los alumnos de la Maestría MELBE en la UM.

El acento estándar, una concepción cambiante en un mundo globalizado

Cristina Chiusano definió el acento estándar como una variedad lingüística codificada, ampliamente difundida y aceptada como una variedad dialéctica prestigiosa y educada. Explicó que, en el idioma inglés, los acentos estándares por excelencia o tradición son el Received Pronuniciation (hablado en el sudeste de Londres, asociado con la realeza, la BBC, las clases sociales altas; hoy llamado el General British English) y el General American English, un acento localizado en la región noreste de Estados Unidos, considerado como la variedad estándar norteamericana y que surgió como la expansión del inglés neoyorquino: “una variedad elitista, heredada por aquellos con ascendencia europea”.

La profesora Chiusano puntualizó en que uno de los impactos del mundo globalizado, cosmopolita e intercultural, fue el cambio en la concepción que se tiene sobre cuál es el acento "correcto" o estándar, y que pone en cuestionamiento a los términos 'no-estándar' y 'sub-estándar', conceptos que en la actualidad no puede confirmarse ni negarse que existan: “No podemos referirnos al acento extranjero de manera peyorativa, como una "desviación" de la norma (es decir, del acento estándar). El acento estándar es, por tanto, tomado como un modelo, al que podemos o no aspirar como hablantes no nativos de una lengua extranjera, en este caso, el inglés”.

El acento extranjero: marca identitaria

Chiusano explicó que, a fines de los años 80, el lingüista indio Braj Kachru introdujo el término World Englishes para referirse a los diferentes contextos sociolingüísticos en los que el inglés es una lengua nativa y no nativa. En su modelo de tres círculos concéntricos, "The Three Cirle Model of World Englishes", categorizó a tres tipos de hablantes. En el círculo interno se encuentran los hablantes nativos del inglés (Reino Unido, Estados Unidos, Canadá, Nueva Zelandia, Australia). En el círculo externo se ubican los hablantes de regiones en las que el inglés, por cuestiones históricas, juega un rol preponderante como lengua oficial y coexiste con otras lenguas (India, Pakistán, Filipinas, entre otros). Por último, en el círculo en expansión, se encuentran los hablantes no nativos, que utilizan al inglés como lengua extranjera o lengua franca.

“Desde que surge este mapa lingüístico de hablantes del inglés como L1 y L2, hay un cambio paradigmático en cuanto a la jerarquización del ‘acento nativo’, que enfatiza la importancia de desarrollar la tolerancia hacia el acento extranjero, ya que se lo ve como un anclaje sociocultural, una marca identitaria”, aseguró la doctoranda. A su vez, explicó que esta concepción sobre el acento estándar propicia un impacto en la percepción de los interlocutores no nativos. De este modo surgen nuevos principios para la enseñanza de idiomas. “Si bien, por tradición, la norma dicta que debemos sonar como hablantes nativos”, puntualizó, “se ha comprobado que es prácticamente imposible alcanzar este objetivo: el proceso de adquisición y aprendizaje de una lengua es un fenómeno complejo, que se ve afectado por múltiples factores individuales”.

Chiusano concluyó que, al pensar en los objetivos de las clases, sean estas monolingües, plurilingües, estén enfocadas en la pronunciación de la L2 o no, se debe enseñar con tolerancia, fomentándose la producción de un acento inteligible y comprensible, pero entendiendo que los acentos extranjeros no disminuyen la calidad del habla: “Dar cuenta de nuestra identidad socio-cultural es parte de nuestra esencia como individuos de una sociedad tolerante, diversa e inclusiva”.