06.12.2019 |

La FHUMyE celebró el Día Mundial de la Filosofía

El Dr. Juan Francisco Franck brindó una tertulia titulada La Filosofía como vitalidad intelectual

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) estableció en 2005 el tercer jueves de noviembre -de cada año- como Día Mundial de la Filosofía. Según la página web de la UNESCO, con la institucionalización de este día, la Filosofía ganará reconocimiento y su enseñanza tomará impulso. El principal objetivo de la Organización es subrayar el valor perdurable de esta disciplina para el desarrollo del pensamiento humano, para cada cultura e individuo.

Este año, el Día Mundial de la Filosofía tuvo lugar el 21 de noviembre. La Facultad de Humanidades y Educación de la UM (FHUMyE) lo festejó con una tertulia - café a cargo del Dr. Juan Francisco Franck en la Biblioteca de la Universidad. En la siguiente entrevista habla sobre su exposición:

¿Cuáles fueron los puntos destacados que se trataron en la tertulia La Filosofía como Vitalidad Intelectual?

Hablamos de la importancia de que la filosofía gire, ante todo, alrededor de preguntas sobre el sentido de las cosas, y que la vida académica del filósofo sea una consecuencia del interés por desvelar ese sentido. La filosofía debe mantenerse alerta para que lo demás (publicaciones, congresos, reuniones, etc.) sirvan a ese fin y no se transforme en el objetivo principal. De lo contrario, el espíritu se agota, porque se alimenta de algo instrumental y está pendiente de algo accesorio.

La universidad crece donde hay vitalidad intelectual. Y esa vitalidad aumenta cuando la inteligencia se nutre del sentido que encuentra con su esfuerzo. Por eso, la filosofía, que es en primer lugar búsqueda de la sabiduría y no ejercicio de la crítica, despierta inquietud por las grandes preguntas; no consiste en fórmulas, en un pensamiento ya digerido, listo para memorizar. El filósofo tiene el gran desafío de vivificar las expresiones del pensamiento, no simplemente repetirlas. Contagiará entusiasmo, si vive él mismo lo que piensa. Algo análogo vale también para el resto del conocimiento.

De ningún modo esto implica despreciar la investigación paciente, la actualización permanente y la comunicación cuidadosa de los resultados. El referente de la Licenciatura en Humanidades, Dr. Francisco O’Reilly, decía que es admirable el rigor y la paciencia con los que están escritos algunos artículos: el autor es como un verdadero artesano que busca la mejor manera de argumentar, la mejor cita, la mejor expresión para transmitir eficazmente una idea. Eso es exactamente así y en el fondo solamente es posible y vale la pena cuando se participa activamente en una discusión académica vivida como importante.

¿Por qué seleccionaron este tema para celebrar el Día Mundial de la Filosofía?

Porque la filosofía constituyó siempre el alma de la formación universitaria, en su dimensión esencial de búsqueda de la verdad y del bien. Esa búsqueda acompaña la formación profesional específica y no puede prescindirse de ella si se quiere que los universitarios sean personas que se cuestionan los grandes temas. Si la filosofía pierde su vitalidad, mal podría contribuir al crecimiento de la cultura y al bien de la sociedad. Existe hoy una preocupación excesiva por medir los resultados de todo. En el caso de la academia, existen rankings, cuartiles, puntajes, acreditaciones, innumerables informes, etc. Es indudable que tienen su función, pero hay que procurar que no ahoguen esa vitalidad haciendo que uno se disperse más de la cuenta en detalles secundarios.

Juan Francisco Franck es doctor en Filosofía por la Internationale Akademie für Philosophie (Liechtenstein) y profesor y licenciado en Filosofía por la Universidad Católica Argentina. Cursó también estudios de postdoctorado en la Universidad de Friburgo (Suiza) y realizó estancias de investigación en Estados Unidos, Italia y España. Es investigador en el Instituto de Filosofía de la Universidad Austral (Argentina), donde fue co-director del proyecto “Determinismo e Indeterminismo: De las Ciencias a la Filosofía” (2013-2015) y del proyecto “El cerebro y la persona” (2016-2018). Es también co-editor del Diccionario Interdisciplinar Austral. Enseña Filosofía Moderna en la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino (Argentina), donde también desarrolla tareas de investigación. Fue director del Departamento de Filosofía de la Facultad de Humanidades y Educación de la Universidad de Montevideo (2009-2014). Ver perfil completo en: https://austral.academia.edu/JFranck.