08.11.2019 |

Graduado UM recibió premio del Mercosur en Brasil

Álvaro Cabrera, graduado de FIUM, obtuvo el primer lugar en la categoría “Estudiante universitario” del Premio Mercosur de Ciencia y Tecnología 2018 por un estudio sobre la Industria 4.0 en el agro

Últimos días de cuarto de liceo. Muchos estudiantes se enfrentan a la pregunta: ¿qué orientación elijo el año próximo? A Álvaro Cabrera le gustaban la Ingeniería y la Agronomía y decidió cursar los dos bachilleratos. En 2014, comenzó la carrera de Ingeniería Industrial en la UM con la intención de vincularse luego con el campo. Durante el desarrollo de su proyecto de fin de carrera —“Evaluación de las competencias necesarias para la transformación 4.0 en el sector agropecuario: hacia un modelo holístico de implementación”—, presentó un paper con parte de su trabajo al Premio Mercosur de Ciencia y Tecnología 2018 y obtuvo el primer lugar en la categoría “Estudiante universitario”. El 31 de octubre recibió el premio en la sede del Consejo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico de Brasil, ubicado en Brasilia. 

Su tutor fue Daniel Jurburg, Ph.D en Ingeniería que se ha especializado en Industria 4.0, y aparece en la primera foto de la galería. Luego de viajar a la capital brasileña, contó que los organizadores le indicaron que es la primera vez que gana un uruguayo que realizó un trabajo de forma individual desde que el premio se entrega a nivel regional (antes se hacía por países). A la premiación asistieron, entre otros, autoridades políticas del área de ciencia y tecnología de Brasil y autoridades de los distintos países del Mercosur. De Uruguay estuvieron presentes encargados del área de ciencia y tecnología del Ministerio de Educación y Cultura y representantes de la embajada de Uruguay en Brasil.

El objetivo del graduado de la Facultad de Ingeniería de la UM (FIUM) fue estudiar cómo la revolución tecnológica impactará en el sector agropecuario, con foco en las competencias necesarias para los trabajadores del sector. Contó que, al plantearse su trabajo de fin de carrera, quería que fuera un tema “humano, algo que pudiera servir a otras personas”. Para su proyecto, leyó estudios nacionales e internacionales relacionados con el tema, y los complementó con una serie de entrevistas a stakeholders del sector.

Entre los estudios locales, se refirió a dos: uno del IEEM y otro de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP). Los pronósticos de estos proyectos estiman que en Uruguay alrededor de entre el 70 y 75% de los puestos de trabajo del agro serán automatizados. La bibliografía internacional lo ayudó a evaluar cuáles son las competencias consideradas fundamentales para los trabajadores frente a la Industria 4.0. Con todos esos datos, realizó dieciocho entrevistas a directivos de seis empresas agroindustriales con grandes niveles de exportación, encargados de agencias gubernamentales vinculadas al sector e investigadores de la academia, con el fin de definir cuáles de estas competencias serán fundamentales para que los trabajadores estén mejor preparados para el futuro y reduzcan así las probabilidades de perder su empleo.

Todos los entrevistados dijeron que estimaban que se perderían puestos de trabajo de operarios en los siguientes años. Al mismo tiempo, se crearán otros nuevos, relacionados con el uso de la tecnología que se implementará en el campo. El desafío es que los trabajadores adquieran las herramientas necesarias para aplicar a estos puestos. “Una de las competencias que más marcaron los entrevistados como necesarias fueron la necesidad de aprendizaje continuo y el adaptarse a nuevas tecnologías”, dijo.

Sin embargo, el graduado de FIUM contó que hay datos del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca que muestran que, en general, los trabajadores del agro tienen niveles educativos bajos y esto juega en contra de su capacitación. «A un directivo de una empresa instalada en el interior le pregunté: “¿Tenés pensado recalificar a tus trabajadores?”. Me dijo: “No. No hay manera porque más de la mitad de mis trabajadores no saben leer ni escribir», contó Cabrera.

“Varios estudios recomiendan que sean los propios trabajadores de la empresa los que se recalifiquen en posiciones nuevas, en vez de contratar a gente de fuera, porque los trabajadores de la empresa ya tienen conocimiento; conocen las distintas áreas, tienen experiencia en su sector, pero obviamente que a más edad es más difícil recalificar a los trabajadores y el agro es una de las industrias en la que los trabajadores tienen mayor promedio de edad”, explicó Álvaro. Opinó que existe la posibilidad de capacitar a los trabajadores de este sector, pero “depende mucho de la actitud de la empresa, del gobierno y del propio trabajador”.