10.10.2017 |

Inteligencia Artificial en una universidad del siglo XVI

Nicolás Rondán estudió Ingeniería Telemática en la UM. En setiembre comenzó una maestría en la Universidad de Edimburgo con el apoyo de una beca Chevening

Cuando salió del liceo, Nicolás Rondán tenía en mente estudiar Ingeniería en Computación. En ese momento, le hablaron de la carrera Ingeniería Telemática. Coordinó una entrevista en la Facultad de Ingeniería de la UM (FIUM), a la que se inscribió para aprender programación, robótica y sistemas operativos. A estas materias se le sumaron cursos que le formarían en competencias como liderazgo, emprendedurismo y ética profesional.

Rondán se graduó de Ingeniería Telemática de la UM en 2014. Hace algunas semanas viajó a Edimburgo con una beca Chevening —promovida por Reino Unido y con cooperación de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII)— para cursar una maestría en Inteligencia Artificial en una de las universidades más antiguas de Escocia.

Durante sus años de estudiante en FIUM, comenzó a atraerle ese tema y, en especial, el área de Computer Vision. Junto a sus compañeros de tesis, Federico Pérez y Mariana Ardoino, desarrolló un sistema de software capaz de reconocer objetos, pensado para la industria farmacéutica. “Elegí la Universidad de Edimburgo por su gran prestigio a nivel mundial y por ser uno de los centros de investigación en inteligencia artificial más antiguos de Europa”, dijo. El programa —enfocado en telemática y, en su caso, con foco en robótica— comenzó en setiembre y dura un año. Luego de eso, planea volver al país y trabajar en el desarrollo de vehículos autónomos.

Contó que cuando descubrió la Ingeniería Telemática le llamó la atención que “combinaba muchas de las cosas que le gustaban": informática, electrónica y telecomunicaciones. Sin embargo, “no tenía muy claro las aplicaciones prácticas que tenía”. “Hoy, con el panorama mucho más claro, estoy convencido de que es una carrera que te abre un abanico inmenso de posibilidades en la industria”, indicó. En la siguiente entrevista, el alumni de FIUM cuenta su historia y habla sobre el área de la Ingeniería a la que quiere dedicar su vida profesional. 

Antes de tomar el avión a la Universidad de Edimburgo, ¿cuál fue tu experiencia laboral en Uruguay?

Comencé a trabajar aún siendo estudiante en la UM, luego de varias pasantías laborales. En 2012, un compañero de carrera, Federico Pérez, fundó la empresa Cualit y comencé a trabajar con él y su hermano. En ese momento éramos una start-up de software incursionando en temas de desarrollo web, aplicaciones en la nube y aplicaciones móviles. Hoy es una empresa más constituida. Estuve allí hasta 2014. A partir de ese momento, comencé a trabajar en el equipo de investigación y desarrollo de la empresa Bold MSS, dedicada al desarrollo de soluciones para televisión híbrida, es decir, televisión tradicional combinada con servicios de Streaming por Internet. Además, tuve la oportunidad de trabajar durante un año en el proyecto de investigación “Televisión híbrida y realidad Aumentada” de FIUM.

¿Cómo surgió la posibilidad de la beca?

Chevening es una beca promovida por Reino Unido para la formación de jóvenes con perfil de liderazgo y personas de influencia alrededor del mundo. Luego de una charla informativa en la UM, decidí postularme. Primero en 2015, sin éxito, y luego nuevamente en 2016. 

¿En qué consiste el área de Computer Vision?

Está orientada al procesamiento de imágenes y video para el reconocimiento de objetos y patrones. Este campo está muy relacionado con la robótica y es ahí donde tiene su mayor aplicación. Además, las tecnologías de Computer Vision se utilizan a diario en otras áreas como reconocimiento facial, sistemas de juegos de realidad virtual y realidad aumentada, cámaras de seguridad y tránsito, entre otras. Empresas como Google o Facebook utilizan está tecnología para catalogar y procesar grandes volúmenes de imágenes.

¿Qué tan desarrollada está la inteligencia artificial en Uruguay? ¿Cómo podría crecer?

En Uruguay hay algunas empresas que están trabajando en distintos campos de aplicación de la inteligencia artificial. En particular, hay varias centradas en Machine Learning y procesamiento del lenguaje natural. Otras están utilizando conceptos de inteligencia artificial para desarrollar herramientas de bussiness intelligence y mejorar la toma de decisiones en empresas. Creo que es un campo que va a crecer mucho en los próximos años, ya que el país tiene cada vez más ingenieros calificados para poder trabajar en estos temas.

¿De qué forma te parece que el desarrollo de la inteligencia artificial impactará en el progreso de la ciencia como servicio a las personas, por ejemplo, en áreas como medicina y educación, entre otras?

Hoy, en medicina, ya se utilizan conceptos de inteligencia artificial para la reconstrucción —en modelos 3D— de los distintos órganos de un paciente. El procesamiento de imágenes en medicina tiene muchas aplicaciones. En un futuro es posible que una computadora pueda diagnosticar patologías simples sin la necesidad de contar con un médico, o catalogar a pacientes para derivarlos al especialista adecuado. También podrá utilizarse para la detección temprana de enfermedades.  

En cuanto a la educación, es posible que las distintas tecnologías de inteligencia artificial se utilicen para potenciar la forma en que los estudiantes aprenden y así poder obtener mejores resultados. Los profesores y distintos educadores van a poder acceder a más información respecto al rendimiento de sus estudiantes y entender cuáles son los mejores métodos de enseñanza que se pueden aplicar o cuáles son los intereses particulares de cada alumno.

Es muy probable que en unos años se apliquen conceptos de Machine Learning a casi cualquier aspecto de las sociedad moderna, ya sea en medicina, educación, seguridad o para la toma de decisiones en empresas. 

En Uruguay, el programa de becas Chevening cuenta con cooperación de la ANII, que provee fondos para financiar becas para uruguayos. ANII busca becarios para distintas áreas con el objetivo de formar a profesionales que puedan aportar al desarrollo del país. Además, la beca provee la oportunidad de estar conectado con una red de becarios a nivel mundial. La convocatoria para las becas de 2018/2019 está abierta hasta noviembre de este año.