11.06.2018 |

De Uruguay a Japón, para traducir videojuegos

La alumni de FHUM Paula Chiarino voló a Tokio para traducir videojuegos del inglés al español

A la hora de elegir qué carrera estudiar, Paula Chiarino tenía dudas, pero sabía que le gustaban los idiomas, la literatura, las humanidades, aprender sobre cultura general y la posibilidad de una profesión de proyección internacional. Finalmente, se decidió por la Licenciatura en Traducción Inglés-Español y eligió la UM porque ofrecía la oportunidad de cursar materias y talleres en varias áreas —jurídica, audiovisual, comercial y literaria, entre otras—, por la oferta de asignaturas optativas y porque las materias son semestrales.

Durante sus años como estudiante universitaria, sumó experiencia profesional en una pasantía en la organización Traductores Públicos Asociados y trabajando como traductora independiente en Deluxe Entertainment Services Group, Sferastudios y Zoo Digital Group. Además, obtuvo el primer lugar concurso organizado por la organización internacional de Localización IGDA Loc SIG; participó, junto a otros estudiantes de la carrera, en un curso de interpretación simultánea en la Universidad de Salamanca; y presentó una ponencia en el Segundo Congreso Internacional de Traducción e Interpretación, que tuvo lugar en Uruguay el año pasado.  

La alumni de la Facultad de Humanidades y Educación (FHUM) descubrió una oferta de trabajo en una página de traductores que le habían recomendado en la UM. Después de dos pruebas y dos entrevistas por Skype, le avisaron que había quedado seleccionada para un año de trabajo. Desde el 1º de junio, trabaja en una empresa japonesa en la que investiga sobre terminología y guías de estilo para traducir videojuegos del inglés al español. “Es fascinante; realmente me encanta la tarea y siento que estoy aprendiendo muchísimo. Cada día es un desafío diferente”, relató.

Desde que sos estudiante has trabajado como traductora en distintas empresas, ¿qué podrías decir sobre las herramientas que recibiste en la carrera?

En la UM recibí las herramientas necesarias para insertarme en el mercado internacional de la traducción. Como parte del proceso de selección de todas las empresas de traducción para las que he trabajado, me solicitaron realizar una prueba de traducción para comprobar la calidad de mi trabajo. Las aprobé gracias a todo lo que aprendí en la universidad. Además, adquirí destrezas que me posibilitaron adaptarme a varios ámbitos, ya que soy licenciada en Traducción Pública y realicé trabajos de traducción jurídica, literaria y audiovisual. Esa flexibilidad es impagable y es parte de las destrezas que se adquieren en la universidad.

¿Qué te parece que aportará esta experiencia a tu carrera laboral?

Esta experiencia es invaluable para mi carrera y mi proyección laboral a futuro. Siento que recibí una oportunidad única y estoy muy agradecida por eso. Por lo tanto, realmente doy todo de mí para realizar un trabajo de alta calidad. Tengo 22 años y aún estoy dando mis primeros pasos a nivel laboral, pero siento que ya encontré mi vocación en la traducción audiovisual y me encanta poder desempeñarme en este ámbito y poner en práctica todo lo que aprendí en los años de formación.

¿Cómo es la vida en Japón?

Tokio es una ciudad increíble. Es una cultura totalmente distinta y me encanta aprender más de ella día a día. Fue un cambio de vida radical en todo sentido, pero estoy muy contenta de poder estar acá y aprender. Me encanta el contraste que existe entre las zonas urbanas y los espacios verdes; el respeto y la amabilidad de la gente; y la pulcritud y orden que priman en todas partes.

Hablás español, inglés, portugués, francés y chino. ¿Qué opinás sobre la riqueza de los idiomas y las posibilidades de comunicación que otorga?

Saber idiomas te abre muchísimas puertas, sin dudas. Sobre todo, porque, a través del aprendizaje de una lengua, uno inevitablemente aprende sobre la cultura y adquiere herramientas para tratar con personas de distintos países. Otro beneficio no menor son las ventajas que otorga a nivel cognitivo. Incluso aunque no se llegue a un nivel muy avanzado en el aprendizaje de un idioma, está comprobado que mejora la plasticidad cerebral y eso se traslada a otros ámbitos de la actividad cognitiva. Ahora estoy tratando de aprender japonés, además, porque es un idioma importante en términos de traducción audiovisual.