01.02.2018 |

Comunicación y moda: una profesión de rigor

La alumni de FCOM Alejandra Pintos es periodista especializada en Moda. En la siguiente entrevista habla sobre los desafíos de la profesión y su trabajo en el medio digital Mirada Couture

Alejandra Pintos pertenece a la generación 2011 de la Facultad de Comunicación de la UM. Comenzó la carrera interesada principalmente en el área audiovisual hasta que conoció el periodismo. “Siempre fui muy curiosa y eso creo que es esencial en esta profesión. Entonces, después de cursar la materia Comunicación Escrita descubrí que también disfrutaba de realizar entrevistas e investigar. Además, siempre fui muy lectora y en la Universidad me lo fomentaron aún más. Desarrollás un espíritu crítico, aprendés a reconocer qué medios son de calidad y quiénes son buenos referentes. Eso también me hizo apasionarme por el periodismo”, explicó Alejandra.

Trabajó en Canal M de Montevideo Portal, luego en las secciones Multimedia y Espectáculos del diario El País, y en la web de Telenoche. Actualmente es periodista especializada en Moda y forma parte del equipo editorial de Mirada Couture, un medio digital sobre tendencias en moda, diseño, arte, viajes y estilos de vida.

¿Cómo surgió la oportunidad de trabajar en Mirada Couture?

Hace un año y medio me presenté a un llamado y luego de un proceso de entrevistas me seleccionaron. Estaban buscando una periodista para hacer la transición de Blog Couture a Mirada Couture. Empezó como un blog, más informal y personal, y luego fue transformándose en un medio, hasta que el año pasado se consolidó definitivamente como tal.

Somos un equipo chico: las directoras, Mónica Zanocchi y Natalia Jinchuk, una gerente comercial, Mariana Sanguinetti y yo. Principalmente con Natalia pensamos los contenidos y armamos la agenda. Yo redacto, edito notas de los colaboradores, hago contenido sponsoreado y actualmente estoy manejando las redes.

¿Anteriormente tenías el mismo interés por las tendencias y la moda?

Siempre me interesaron esos temas, pero nunca encontraba, acá en Uruguay, mucho material para leer. Además, hace 10 años existía la idea de que las que estaban en moda eran todas regias. Siempre se vio como una elite inalcanzable, compuesta por mujeres europeas o estadounidenses, flacas, altas, blancas y rubias. Entonces, nunca creí que fuese una posibilidad real trabajar en un medio de moda. Pero ahora estamos en una etapa de transición, en la que hay más representatividad de talles, etnias, ideologías y géneros. Además, Uruguay tiene una industria de la moda más consolidada. Antes, tal vez, no había mucho rubro para hacer periodismo de moda a nivel local, pero ahora sí.

¿Cuáles han sido tus mayores desafíos al comunicar sobre moda?

El primero es que la moda siempre se ve como algo superficial, tonto y que lo puede hacer cualquiera. Pero no es así. Cuando se habla de tendencias no es porque se nos ocurrió que se puso de moda el rosado. Se estudian los cambios económicos y sociales, entre otras cosas, para llegar a esa conclusión. La gente piensa que saber de moda es ponerte tres pilchas lindas y listo. Tenés que saber de sociología, arquitectura e historia del arte. En moda todo tiene un porqué, nada es al azar. La moda es muy profunda y, para un montón de personas, es arte, es una forma de expresión.

El segundo desafío es que, en Uruguay, criticar algo que no te gustó es muy difícil porque el medio es muy chico y la gente se ofende. Lo mismo pasa en música. No hay cultura de la crítica en Uruguay.

Y el tercer desafío es marcar la cancha y decir “soy una periodista de moda en serio”, porque a veces los medios subestiman esta industria y creen que cualquiera puede hablar de eso. Si mirás en los magazines de la tele, el único criterio que usan para elegir a alguien de que hable de moda es que sea mujer y se vista bien, no que tenga oficio de periodista en el área. Creo que se valora muy poco a los periodistas de moda.

¿Cuál es la relevancia de las redes sociales a la hora de comunicar sobre moda? ¿Por qué?

A mí me encantan las redes sociales, hice un curso de especialización y leo mucho sobre eso. Considero que es una herramienta que está muy desaprovechada y que no le dan el valor necesario en los medios uruguayos.

Es real que la gente lee cada vez menos las notas. Lo vivís tanto en los medios tradicionales como en los medios nuevos. Si hacés una muy buena nota y nadie entra a leerla es un desperdicio. Nosotras presentamos la nota con una vuelta de tuerca interesante: el secreto está en encontrar la forma de volverla más atractiva.

Nosotras usamos mucho las historias de Instagram. A veces es un complemento a una nota y a veces hacemos contenidos solo para redes que no se replican en la web.

Es esencial pensar, desde un comienzo, las notas para el formato digital y no primero pensarlas en formato papel y después adaptarlas a lo digital, como hacen a veces los medios tradicionales. En moda, es muy importante lo visual. Además, damos todas las herramientas para que a partir de Mirada Couture te acerques a un tema y luego puedas explorar y aprender mucho más, por ejemplo, a través de hipervínculos a otros sitios.

¿Qué características tiene que tener un periodista especializado en Moda?

En Uruguay no hay muchos periodistas especializados en moda, así que es difícil responder. Creo que primero, debería tener una formación tradicional, como Comunicación o Periodismo. Es vital que sepa escribir bien y que tenga rigor periodístico. Además, le tiene que gustar el arte y lo visual.

Luego, tiene que investigar, leer medios extranjeros y estar muy atento a las novedades y lo que está pasando en el mundo a nivel político y social. Por ejemplo, que las mujeres comenzaran a usar pantalones habla de un cambio sociológico de esa época, en el que las mujeres empezaron a salir al medio laboral. ¿Y por qué ahora hubo un aumento en la oferta de trajes para mujeres y son una de las principales tendencias? Porque la mujer está pasando por una segunda revolución feminista.

¿Qué es lo que más disfrutás de tu trabajo?

La libertad que tengo a la hora de elegir los temas. Además, puedo tener un impacto real a través del medio y lo que escribo. Hay pila de diálogo. No me siento en un engranaje de una máquina enorme. Como periodista me gusta hablar con gente que piensa distinto que yo y tener diálogos estimulantes.

También me hace feliz mostrar que el mundo tiene cosas increíbles y que hay gente haciendo cosas extraordinarias, en Uruguay y en el mundo. Me gusta mostrar cosas lindas. No digo vivir en una realidad paralela, si no que comunicar sobre temas que hacen bien y que nos distraen al menos por unos segundos. También hablar de otros temas que hacen que la gente empiece a abrir un poco más la cabeza, como los cambios en el paradigma de belleza o el feminismo.

¿Qué herramientas te dio la UM para desarrollarte profesionalmente?

La exigencia a la hora de escribir bien, principalmente sin faltas de ortografía. Es algo que no hay que subestimar. También el rigor periodístico. Los profesores hacen hincapié en que seas metódico y prolijo, y eso es esencial.

La UM me hizo conocer a los capos de cada área, saber dónde leer, dónde inspirarme y a quién tener como referente. También aprendí a darle valor a lo digital, nos enseñaron mucho sobre narrativa online y web.

¿Qué consejo le darías a un alumno que quiere ser un periodista especializado en Moda?

Cada vez hay más oportunidades, no son los mismos cuatro medios de toda la vida, entonces eso nos permite explorar qué es lo que nos apasiona. Nunca subestimes un gusto tuyo, por más que pienses que es tonto, superficial o que nunca vas a poder trabajar de eso. Cuando dije que iba a pasar de un medio tradicional a una web de moda fui bastante cuestionada.

No te quedes solo con lo que ofrece Uruguay, hay que leer mucho los medios extranjeros. Y si ves que algo no se hace en Uruguay, inventalo. Si te gusta la moda andá a los desfiles, está presente, hacete conocer, escribí. Hay que tener mucha perseverancia.

Otra cosa que aprendí hace relativamente poco es que hay que escucharse a uno mismo. No pensar en qué es lo que se espera que escribas o qué van a pensar los demás, sino lo que vos sentís que tenés que escribir.