31.07.2017 |

"Internet tras bambalinas"

Sofía Silva estudió Ingeniería Telemática en la UM. En unos días volará al Asia-Pacific Network Information Centre de Australia. Volvió a la FIUM para dar la charla de ALUMNI

“Sofía Silva Berenguer. Data Scientist” se lee en la tarjeta de presentación blanca y verde del Asia-Pacific Network Information Centre (APNIC). Sofía estudió Ingeniería Telemática en la UM y, después de un trayecto que incluyó la IBM, el Latin America and Caribbean Network Information Centre (LACNIC) y un máster en la Universidad Carlos III de Madrid, viajará dentro de pocos días a Australia para incorporarse a las oficinas de la APNIC, donde trabaja desde Uruguay desde comienzos de este año.

Con un papá analista programador y al que le gustaba arreglar todo lo que se rompía, Sofía contó que adquirió de él la pasión por resolver este tipo de problemas. “Por cosas de la vida nunca terminó la carrera de Ingeniería, pero siempre tuvo como ese gusto por desarmar y arreglar cosas. Cuando era chica siempre me mostraba lo que hacía y me metió el gusto por esas cosas técnicas”, relató.

Cuando se acercaba el fin del liceo, tenía claro que quería dedicarse a algo relacionado a la informática, pero no sabía qué estudiar. Fue a las distintas universidades a averiguar y lo consultó con personas que conocía y tenían algún vínculo con esta área. “Y ahí, con toda la información, surgió la Telemática, que era la combinación perfecta entre telecomunicaciones e informática y era como el futuro”, dijo.

Comenzó las clases en la Facultad de Ingeniería de la UM (FIUM) en 2005. Recuerda que algunas materias fueron más difíciles, pero le “encantó” la carrera. Como le sucede a alguien apasionado por su profesión, mientras estudiaba, programaba y automatizaba tareas, más de una vez se cuestionaba cómo no había muchas más personas dedicadas a eso.

IBM fue la empresa en donde dio sus primeros pasos laborales cuando todavía cursaba los dos últimos años de estudio. Luego, en 2010, año en que egresó, comenzó a trabajar en el Latin America and Caribbean Network Information Centre (LACNIC). LACNIC es un registro regional de Internet. Su función es administrar direcciones IP y números de sistema autónomo, algo tan esencial como desconocido por la mayoría de los usuarios de Internet.

Su trabajo en ese lugar la llevó a viajar a conferencias internacionales. En una de ellas, conoció a un uruguayo que trabaja en el departamento de Telemática de la Universidad Carlos III de Madrid. Desde hacía tiempo, Sofía tenía el propósito de continuar sus estudios, pero prefería tener experiencia laboral y conocimiento sobre la industria, contacto con lo que llamó “el mundo real”. Aprovechó ese encuentro para preguntarle sobre los estudios de posgrado de esa institución y él le contó del Máster en Investigación en Ingeniería Telemática. Unos meses y varios mails después, Sofía voló a la capital de España para incorporarse a ese plan.

Quería aplicar a una beca, pero como se incorporó a mitad del año lectivo del hemisferio norte, no pudo hacerlo al principio. Durante esos meses, trabajó para una fundación que financia investigación. Cuando se abrió el llamado de una beca de la universidad, se postuló y obtuvo la única que hay para ese máster. Eso le permitió además tener una oficina y poder dedicar tiempo a la investigación.

Para su proyecto de tesis, contó que su experiencia previa en la industria le permitió dedicarse a temas con los que había trabajado y utilizar contactos que ya tenía. Su investigación fue sobre el nivel de interconexión en Latinoamérica. “Internet básicamente son como muchas redes interconectadas. El nivel de interconexión habla mucho de la calidad de Internet en una región. Cuanto más hay, más cortos son los caminos para llegar de un lugar a otro. Entonces, son menores las demoras y hay menor pérdida de información”, explicó.

Con información pública de protocolos de ruteo de Internet, hizo un modelo de cómo es Internet en la región y aplicó teoría de grafos para obtener distintas métricas, que luego le permitieron comparar el nivel de interconexión de América del Sur y el Caribe con el de otras regiones.

En el trayecto encontró un dato significativo: Brasil tiene un comportamiento muy diferente al de otros países de la región, su calidad de interconexión es excelente. Por esta razón, debió sacarlo del modelo general. Luego de eso, vio que en el resto de Latinoamérica el nivel de interconexión en Internet es deficiente. “Entonces, otro resultado interesante fue detectar en qué puntos se podría invertir en mejorar la interconexión, de modo que tuviera un gran impacto a nivel regional”, contó.

A diferencia de cómo había vivido sus años de facultad, relató que durante el máster no se preocupó por obtener las mejores notas, sino por “absorber el conocimiento” y trabajar en su proyecto de tesis. Por esa razón, luego de finalizarlo, recibió con sorpresa el premio de honor que le entregó la universidad: tenía la mejor escolaridad de su generación.

Sobre el contenido de su investigación, dijo que no planea venderlo, sino compartirlo de forma que pueda ayudar a mejorar la calidad de la conexión a Internet: «Desde que comencé a trabajar en LACNIC, y ahora en APNIC, que son organizaciones sin fines de lucro, lo que se llama el “Ecosistema de Internet”, me cambió la cabeza sobre la modalidad de trabajo». Esto demorará un poco más porque uno de los papers está en revisión por una revista científica.

Unos días antes de tomar el avión a Australia, volvió a la FIUM para dar la charla “Internet tras bambalinas. Al alcance de todos”. “Cuando uno va a comer a un lugar, sale el plato, pero algo pasó en la cocina. Lo mismo en el teatro, tras las bambalinas. De igual forma sucede en Internet: pasan cosas de las que no nos enteramos, pero gracias a las cuales podemos navegar”. A esas palabras, siguió la explicación de cómo funciona el mundo en el que conviven 3.400 millones de usuarios mundiales, un poco menos de la mitad de la población global.

Entre otros temas, habló sobre como algunos países controlan la circulación de información. Un ejemplo radical es China, en donde tienen su propio “Facebook” y “Youtube”, entre otras aplicaciones, con otros nombres y administrados por el gobierno.

Indicó que la tendencia en Internet es “el Internet de los objetos: dar voz a las cosas silenciosas”. Dijo que cuando era niña, pensar en que la heladera te avisara que la bolsa de leche se estaba por terminar y pidiera una orden de compra al supermercado, era como de “ciencia ficción”. Sin embargo, eso comienza a ser parte de la realidad. Y aunque todo puede parecer cables, routers y transmisión invisible de datos, citó una frase que comparte: “El éxito de Internet radica no en la conexión de los equipos, sino de las personas”.